El Circularity Score no se basa únicamente en la composición de materiales. Combina varios factores — origen del material, residuo irrecuperable, y cuánto tiempo y con qué intensidad se usa el producto — y el peso relativo de las prácticas de durabilidad depende de la categoría de producto. Por eso dos productos pueden compartir una composición muy similar y aun así obtener puntuaciones distintas.
Parte de la razón es el factor de Utilidad: cuánto tiempo y con qué intensidad se usa un producto se expresa como un ratio frente a la media de industria para ese tipo de producto. Un producto sin prácticas de durabilidad o extensión de uso declaradas se puntúa en esa media — no se penaliza, simplemente no se le suma nada. Declarar prácticas como construcción reparable, diseño atemporal o un programa de take-back de la marca eleva este ratio, lo que a su vez eleva la puntuación global, independientemente de la composición de materiales.
Por ejemplo (ilustrativo únicamente, no basado en datos reales de BCome):
Un producto con un 60% de poliéster reciclado pero sin funciones de reparabilidad ni programa de take-back declarado puede obtener una puntuación global más baja que un producto con solo un 20% de contenido reciclado que ofrece servicio de reparación, usa un diseño atemporal, y pertenece a una marca con programa de recogida — porque la durabilidad y el potencial de fin de vida también forman parte del score, no solo el feedstock.
Por eso un producto que «parece» más sostenible en una sola dimensión — como el contenido reciclado — no siempre supera a otro: el Circularity Score refleja el conjunto completo entre Materials, Durability, Recyclability y Collection & end-of-life, visibles como columnas independientes en tu dashboard, no una única alegación de material.